Flor y cronopio-sábado (parte I)
un cronopio encuentra una flor solitaria en medio de los campos. Primero la va a arrancar, pero piensa que es una crueldad inútil y se pone de rodillas a su lado y juega alegremente con la flor, a saber: le acaricia los pétalos, la sopla para que baile, zumba como una abeja, huele su perfume y finalmente se acuesta debajo de la flor y se duerme envuelto en una gran paz.
La flor piensa: -Es como una flor-
(historias de cronopios y famas-Júlio Cortazar.)
la noche se venia totalmente fría, por lo tanto era necesario buscar la solución mas optima para arrancarde este...la noche nos invitaba a bailar.
lo primero fue encendernos por dentro para estar un poco más -entonados-, el vodka fue nuestra primera victima en esa carretera que nos permitía arrancar de ese pueblo chico infierno grande. el calor comenzó a subir a nuestras cabezas, la euforia por enfrentar la noche comenzaba a consumirnos, hasta la catarsis.
el lugar era el mismo de siempre, los beats sonaban con la misma intencidad de costumbre,pero esa noche pedía una diferencia.
la proxima victima fue ese pisco añejo adquirido no de muy buena ni santa procedencia, pero ese era asunto de don buda que pagará unas cuantas reencarnaciones por sus acciones. a esta altura el desenfreno me apuntaba como presa fácil -y eso que no lo soy- pero era el precio de la juerga.
la música nos envolvía como queriendo algo a cambio-el líbido.- a esa altura no era conciente de acciones y bailaba donde jamas lo iba a hacer, pero ellos tenian la culpa de involucrarme en sus danzas bacanales, y vinieron unos y otros wiskies y yo estaba a la merced de cualquier cosa.
...los beat siguieron sonando...la noche seguía invitandonos de alguna forma a lo prohibido...
...pero el cuerpo me pasó la cuenta...
La flor piensa: -Es como una flor-
(historias de cronopios y famas-Júlio Cortazar.)
la noche se venia totalmente fría, por lo tanto era necesario buscar la solución mas optima para arrancarde este...la noche nos invitaba a bailar.
lo primero fue encendernos por dentro para estar un poco más -entonados-, el vodka fue nuestra primera victima en esa carretera que nos permitía arrancar de ese pueblo chico infierno grande. el calor comenzó a subir a nuestras cabezas, la euforia por enfrentar la noche comenzaba a consumirnos, hasta la catarsis.
el lugar era el mismo de siempre, los beats sonaban con la misma intencidad de costumbre,pero esa noche pedía una diferencia.
la proxima victima fue ese pisco añejo adquirido no de muy buena ni santa procedencia, pero ese era asunto de don buda que pagará unas cuantas reencarnaciones por sus acciones. a esta altura el desenfreno me apuntaba como presa fácil -y eso que no lo soy- pero era el precio de la juerga.
la música nos envolvía como queriendo algo a cambio-el líbido.- a esa altura no era conciente de acciones y bailaba donde jamas lo iba a hacer, pero ellos tenian la culpa de involucrarme en sus danzas bacanales, y vinieron unos y otros wiskies y yo estaba a la merced de cualquier cosa.
...los beat siguieron sonando...la noche seguía invitandonos de alguna forma a lo prohibido...
...pero el cuerpo me pasó la cuenta...
